Glamping en España

Lo que quiere el turista de hoy es pasar unas vacaciones de lujo. En los últimos años, el sector turístico en Europa ha acuñado un nuevo término vacacional, el “glamping”, con origen en los Estados Unidos, aúna el confort de un hotel de cinco estrellas y el contacto con la naturaleza. Catalunya recibe ya “glampistas” de todo el mundo que disfrutan de varios enclaves con paisajes sin par.

El fenómeno del camping se vivió en España con fuerza, sobre todo, en los años sesenta. Sin embargo, hoy todavía muchos encuentran a faltar algunas facilidades en las acampadas. “La idea es ofrecer un servicio bueno a nuestros huéspedes, algún plus como llevarles por la mañana el desayuno en unas cestitas, pero sin que dejen de experimentar el ir de acampada”, explica Marissa Àlvarez, propietaria del camping Voraparc en Espot (Pallars Sobirà), en pleno Pirineo de Lleida.

El concepto del “glamping” no es algo nuevo. En Europa está muy extendido, aunque no tanto en España, y su aceptación va en aumento en Reino Unido y Francia. Marissa Álvarez conoció esta nueva tendencia en el sector y adaptó la filosofía al camping del que es responsable en el Parc Natural d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. “Estamos muy contentos y ahora ya trabajamos en la temporada alta, junio y julio son los meses en los que más glampistas recibimos”, asegura. En cuanto a nacionalidades, los holandeses son los que más escogen Catalunya para irse de glamping.

Sin prescindir de la cama confortable y el disfrutar de la gastronomía, el vino, la equitación, el senderismo o incluso la pesca, los glampistas buscan la excepcionalidad de los terrenos donde acampan. “La belleza, el interés natural y el carácter intenso de la región” es lo que atrajo de Corbera d’Ebre (Terra Alta) al inglés Jay Skill y a su mujer Katherine Anderson, australiana. Tras una visita a Barcelona, dejaron Derbyshire (Reino Unido) para instalarse en el interior de Catalunya y emprender en el sector turístico con un camping con glamour en una hectárea en las Terres de l’Ebre, en Tarragona.

Tiendas de acampada con encanto

En el Pirineo de Lleida, el camping Voraparc dispone de 1.300 metros cuadrados. En sus parcelas, disponen de tiendas de safari de lujo, importadas de Sudáfrica. En el sur de Catalunya, una típica tienda de Mongolia, un tipi propio de los indios norteamericanos, una caravana americana vintage y un clásico barco de madera son los alojamientos que propone Catalunya Glamping para sus ‘glampistas’ con un desembolso de entre 35 y 55 euros por noche cada dos personas.

“Intentamos tener el mínimo impacto en el medio ambiente y abastecemos el ‘glamping’ con energía solar y eólica”, añade Jay Skill de los valores de su empresa. “El objetivo es que acampando aquí, uno pueda alejarse del mundo moderno y acercarse a la naturaleza”, según Skill. “Las familias lo valoran mucho, porque no dejan de pasar tiempo junto acampando pero con comodidad, y a los niños les hace mucha gracia”, asegura Marissa Àlvarez de su experiencia al frente del camping Voraparc.

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