La instalación de gas en las caravanas y autocaravanas

La denominación Gases Licuados del Petróleo (GLP) se aplica a un reducido número de hidrocarburos que en la temperatura ordinaria y a la presión atmosférica se encuentran en estado gaseoso y que tienen la propiedad de pasar al estado líquido al someterlos a una presión relativamente baja. Tales son, en concreto, el butano y el propano.
Los gases licuados inicialmente se vaporizan durante el uso con la temperatura ambiente. A la presión atmosférica el butano gasifica (hierve o evaporiza) a –0,5º C y el propano a –42,1º C. Por esto nuestras autocaravanas están equipadas preferentemente con propano.
Ésta es la única restricción para el uso del butano. Cuando se abre el grifo de la botella, la presión disminuye y el gas se evapora (ebullición -> vapor -> gas).
Para que esto funcione, es necesario que la temperatura exterior sea superior a la de ebullición, pues el líquido vuelve a enfriarse progresivamente con el uso. Para conservar la temperatura de ebullición, el gas recupera el calor a través de la pared de la botella. Por esto una botella puede llegar a congelarse debido a una baja temperatura con un uso continuo.
La producción de gas de una botella está asociada a la temperatura ambiente y al tiempo de uso. Por ejemplo: una botella de butano de 13 kilos a una temperatura de 15º C tendrá un flujo medio de 1600 gr/h durante 15 minutos, 800 gr/h al cabo de una hora y 400 gr/h en uso continuo.
A una temperatura de 5º C, el flujo no pasará de 200 g/h. Sabiendo que una calefacción de 2500 kc/h consume cerca 220 gr/h, el aparato tendrá entonces un mal funcionamiento. Utilizando gas propano en el mismo supuesto no se hubiera producido el problema.
Para el consumo doméstico y la instalación en autocaravanas se puede utilizar una botella cuya carga nominal es 12,5 kg de butano o una de tamaño y aspecto similar que contiene una carga nominal de 11 kg de propano. Las dimensiones de una botella de estas características es de 30 cm de diámetro y 47,5 cm de altura sin válvula. Para acoplar la botella a la instalación se utiliza la válvula, tipo Kosangas que contiene un órgano de cierre roscado al collarín de la botella. Las diferentes válvulas Kosangás que se disponen son:

  • Regulador de 30 g/cm2. Tapa y cuerpo azul con manija negra en forma de leva.
  • Regulador de 50 g/cm2. Cuerpo azul y tapa añil con manija negra en forma de leva.
  • Regulador de 112 g/cm2. Cuerpo azul y tapa roja con manija negra en forma de leva.
  • Regulador de presión variable. Tapa y cuerpo azul, con mando troncocónico negro (0,5 : 2,7 kg/cm2).
  • Grifo de salida libre. Tapa y cuerpo azul con mando troncocónico rojo.

En Francia las botellas disponen de un contenido similar tanto de butano como de propano. Tienen unas dimensiones de 30,6 cm de diámetro y una altura de 58 cm. Están provistas de una válvula con una salida consistente en un vástago macho de rosca izquierda de 21,7 X 1,814.
A 15º de temperatura ambiente la presión del propano es de 7,5 bar que a pleno sol puede alcanzar los 15 bar y la del butano de 1,7 bar, variando con la temperatura.
La mayoría de los aparatos domésticos funcionan a baja presión. Sobre 28 mbar con butano y 37 mbar con propano. Por lo tanto es necesario regular el suministro de gas a una presión adecuada y constante. Este es el papel de regulador de flujo. (Detendeur)
Debemos tener en cuenta que algunas de las válvulas Kosangás llevan un regulador reductor previo de flujo (pre-detendeur) con entrada de alta presión y salida constante.
Los principales elementos de la una instalación son:

  • La lira.
    • Un tubo flexible, dotado de sendas roscas hembra que se instala entre la botella y la instalación fija. Las liras mas utilizadas soportan una presión constante de 20 bar con lo que son aptas para conectar incluso a una válvula Kosangas de salida libre (tapa y cuerpo azul con mando troncocónico rojo).
    • Las liras deben cambiarse cada cinco años (cuatro en el País Vasco y Catalunya).
    • Existen liras reforzadas con malla metálica que tienen duración superior y soportan una presión mayor.
  • Los reductores reguladores (predetendeur)
    • Reducen la presión con una salida constante a una presión superior a la del funcionamiento de los electrodomésticos. La entrada puede ser variable y la salida constante.
    • Suponen un suplemento de seguridad con una reducción escalonada de la presión.
    • La válvula Kosangas (tapa y cuerpo azul con mando troncocónico negro lleva incorporado un pre-regulador con salida a 2,3 bar.
    • Existen otros tipos de pre-reguladores con salida a 1,75 bar (COMAP 000233).
  • Reguladores (detendeurs)
    • Proporcionan una salida constante a 28 mbar (butano) o a 37 mbar (propano). La normativa vigente europea aplicable a nuestros vehículos, ha fijado la utilización de reguladores de 30mbar, para ambos tipos de gas.

En una autocaravana es deseable que las uniones de la instalación fija esté soldada al máximo posible para evitar que con el movimiento se aflojen las uniones roscadas.
Según la legislación española, las competencias en materia de control de las instalaciones de gas están transferidas a las autonomías.

Sobre el papel las ITV deben controlar que se hayan efectuado en la autocaravana por un técnico autorizado. La seguridad requiere realizar revisiones de estanquidad periódicas. Estas revisiones consisten en insuflar aire a una presión superior a la requerida por el gas y comprobar que no tiene fugas. Otra forma de control consiste en comprobar las juntas y uniones con agua jabonosa o productos específicos en spray. En caso de duda la revisión la debe realizar un técnico cualificado.

Es muy importante mantener abiertas todas las rejillas de ventilación. Tanto en el receptáculo de las bombonas como en el interior de la autocaravana. El único riesgo que podemos correr en el caso de una fuga es la acumulación de gas por no disponer de la ventilación adecuada que, por otra parte, es obligatoria.

Es posible utilizar bombonas extranjeras si disponemos de los adaptadores adecuados.

Resumiendo: una instalación de gas, estaría compuesta por una botella, bien de propano, o butano, una válvula, que puede ser de paso libre, y un regulador de 30mbar, (los franceses, intercalan, un pre-reductor, entre la botella y el regulador), pero eso ha cambiado parcialmente para aquellos que quieran circular con las botellas de gas abiertas.
La directiva 2001/56/CE, relativa a los aparatos de calefacción, complementada por la 2004/78/EG que en el anexo VIII detalla las exigencias de seguridad para las calefacciones de GPL. El punto 1.1.6.2 de la citada normativa dice:

“Si el GPL se extrae de un deposito fijo, o de botellas portátiles, deberá asegurarse, tomando las precauciones necesarias, para que no pueda haber fugas de gas de forma involuntaria, en caso de accidente. – Si el regulador esta instalado directamente sobre el deposito o sobre la botella, se instalara un dispositivo antifuga inmediatamente después del regulador. – Si el regulador esta instalado separadamente del deposito o de la botella, se instalara un dispositivo antifuga, inmediatamente a la salida de la botella y otro dispositivo antifuga, inmediatamente después del regulador.”

A partir del 1 de Enero de 2004, ya podían homologarse los vehículos, según esta directiva, aunque es posible que los fabricantes lo hayan hecho. A partir del 1 de Enero de 2006, no podrán homologarse ningún vehículo nuevo, que no cumpla esta normativa, y a partir del 1 de Enero de 2007, no podrá homologarse, ponerse en circulación, o comercializarse ningún vehículo que no cumpla con esta normativa.”
Esta normativa es vinculante, y afecta a todos los miembros de la comunidad europea. Es decir, a partir del 1 de Enero de 2007, para poder circular por toda la unión europea, con la botella de gas abierta, será necesario cumplir esta directiva La solución adoptada por Truma denominado SecuMotion, para aplicar esta directiva europea es:

  1. Regulador de 30mbar
  2. Válvula de seguridad, que corta el suministro de gas, cuando el caudal sobrepasa el 120% del valor nominal
  3. Lira de alta presión con.
  4. Conexión para prueba de presión.
  5. Válvula de seguridad para corte de flujo de gas en caso de ruptura.

Recientemente se ha aprobado una Instrucción Técnica Complementaria (ITC-IGG 10, BOE num. 211 de 22 de septiembre de 2006), en la que se regulan las instalaciones de gases licuados del petróleo (GLP) de uso doméstico en caravanas y autocaranas.
Esta ITC en el diseño y ejecución de las instalaciones respeta la norma UNE-EN 1949. Básicamente las principales novedades son la adopción de un reductor de salida unificado de 30 milibares para gas butano o propano que puede utilizarse insdistintamente en nuestros vehículos.

También es de destacar que para hacer un contrato de suministro de bombonas no es necesario realizar una revisión por parte del suministrador, sino que es suficinte con un certificado de instalación individual (Modelo IRV-1) emitido por un instalador autorizado, por el fabricante del vehículo o por el representante autorizado.

Es imprescindible una revisión cada cuatro años de la instalación por motivos de seguridad en la que un instalador autorizado debe comprobar que los componentes no están caducados.

Que los dispositivos de de maniobra responden a la norma UNE-EN 1949, que la instalación es estanca de acuerdo con los ensayos descritos en la ITC-ICG 10 y que los aparatos de gas conectados no presentan anomalías principales ni secundarias de acuerdo con el apartado 13 de la norma UNE 60670.

por Arsenio Gutierrez

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