Análisis de la calidad de los campings españoles

Enviado por Guiacaravaning el Mié, 11/09/2019
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Uno de cada tres campings visitados suspende por deficiencias en accesibilidad y seguridad.

Analizada la calidad de 100 campings en 18 provincias españolas.

Las carencias son también más que llamativas en los equipamientos y servicios que ofrecen.

Las tiendas de campaña tienen su tirón: en nuestro país cada año cerca de seis millones de turistas duermen bajo su techo. En España hay más de 1.168 establecimientos dedicados al camping y el caravaning.

Con el fin de analizar los campings del país y conocer en qué estado se encuentran, EROSKI CONSUMER ha visitado 100 campings de 18 provincias: 10 en Barcelona y Madrid, 7 en Alicante, Asturias, Cantabria y Valencia: 6 en Málaga, Murcia, Navarra y Sevilla; 5 en A Coruña, Granada y Guipúzcoa; uno menos en Zaragoza, 3 en Vizcaya y 2 en Valladolid, Córdoba y Vitoria. Más de la mitad (61) del total de campings estudiados estaban catalogados como de 2ª categoría, 24 eran de 1ª y los 15 restantes se engloban dentro de los campings de 3ª categoría.

En primer lugar, se contactó con los responsables de cada uno de ellos para preguntarles sobre las características más importantes de cada instalación y, posteriormente, los técnicos de la revista –haciéndose pasar por clientes ficticios que deseaban ver las instalaciones- visitaron los campings.

Durante el recorrido se comprobó el estado de mantenimiento de la instalación, su accesibilidad y seguridad, la dotación de medidas de atención sanitaria o de otro tipo de equipamiento y servicios, así como la información que se proporciona a los usuarios. Además, se han estudiado las diferentes tarifas que estos campings aplican en temporada alta.

La primera conclusión que se desprende es que una de cada tres instalaciones (similar proporción a la obtenida en 2007 cuando se hizo un estudio similar) suspende el examen debido a los fallos, especialmente graves, localizados en los capítulos de accesibilidad para personas discapacitadas y a ciertas carencias en la seguridad de los recintos y en los servicios que ofrecen.

El resto de notas no son muy distintas: aprueban con un ‘aceptable’ el tercio de los campings visitados y lo mismo sucede con los que obtienen notas de entre ‘bien’ (31 instalaciones) y solo 3 campings del centenar visitados obtienen un ‘muy bien’. Por tipo de camping, la tendencia es que mientras los de 1ª categoría superan con un ‘bien’ la nota media, los de 2ª categoría registran un ‘aceptable’ y los de 3ª directamente suspenden el examen de la revista (‘regular’).

Por provincias, mientras los visitados en Córdoba, Navarra, Valencia y Valladolid aprueban el examen de la revista con un satisfactorio ‘bien’, la mitad del resto de provincias estudiadas no supera el mediocre ‘aceptable’ e incluso las hay que ni siquiera aprueban el examen, así ocurre en A Coruña, Asturias, Murcia, Sevilla y Zaragoza.

Información: mejor en los de 1ª

Los campings ofrecen, en la misma puerta de entrada o acceso, información al usuario. Pero solo en la mitad de las ocasiones los técnicos pudieron ver las tarifas expuestas y en la misma proporción se detallaba las normas que se exigían a los campistas, así como las fechas de apertura y cierre de la temporada de dicha instalación. Una vez dentro, el técnico de la revista se dirigía a la recepción, presente en todos los campings salvo en dos casos en los que se empleaba el bar del camping para este fin.

La primera impresión de las instalaciones es importante, pero igual de capital es que el campista reciba un buen trato por parte las recepcionistas: algo que resulto satisfactorio en todos los campings analizados. Asimismo, resulta aconsejable que el camping ofrezca en un primer momento un plano o mapa donde se sitúen los diferentes servicios para que el usuario no se desoriente, algo que solo se pudo observar en 52 instalaciones de las 100 visitadas.

Los turistas que acuden a nuestro país en vacaciones son en muchas ocasiones extranjeros, por eso es recomendable que los carteles o señales se ofrezcan en varios idiomas. Los carteles están en castellano en todos los establecimientos visitados, pero sin embargo solo 65 ofrecen la información en más idiomas.

En líneas generales, la información más completa se ofrece en los campings visitados en Valladolid (‘muy bien’) y Murcia, Madrid, Guipúzcoa, Córdoba, Barcelona y Alicante (comparten un ‘bien’).

Equipamiento y servicios: escasos y mejorables

Buena parte de la satisfacción de los clientes de un camping depende del equipamiento y los servicios que ofrece. Una de las conclusiones de la investigación es que este capítulo precisa importantes mejoras ya que la valoración global que se merece no escapa del ‘aceptable’.

No obstante, la mejor oferta de equipamientos se observó en los recintos analizados en Álava, Alicante, Barcelona, Córdoba, Valencia y Valladolid (‘bien’), al contrario que en A Coruña, Sevilla y Murcia (los dos primeros comparten un ‘regular’ mientras que los campings murcianos suspenden con un ‘mal’).

Por categorías, las notas oscilan entre el ‘bien’ con el que se reconoce el trabajo de los campings de 1ª categoría, el ‘aceptable’ para los de 2ª hasta el suspenso (‘regular’) otorgado a aquellos que se engloban en la 3ª categoría.Muchos aprovechan estos días de vacaciones para practicar deporte.

Nuestra visita dejó patente que los campings no siempre disponen de instalaciones para ello: solo alrededor de una veintena de espacios cuentan con terreno para la práctica del fútbol, el baloncesto o el futbito, en apenas 33 instalaciones había canchas polivalentes para varios deportes, localizada, únicamente 27 campings tenían pistas de tenis y solo 7 instalaciones contaban con su propio gimnasio. No sucede lo mismo con las piscinas. Y es que solo uno de cada cuatro campings no contaban ni siquiera con una.

Estar en medio del campo no tiene que estar reñido con las nuevas tecnologías. Algo más de la mitad de los campings ofrece una zona con ordenadores donde poder navegar por la red. Si uno prefiere emplear su propio ordenador, en casi nueve de cada diez se ha habilitado zona wifi. A la cola de la innovación se encuentran 14 campings, la mitad de ellos de 2ª categoría, otros cinco de 3ª y, curiosamente, dos de primer nivel. En ninguno de ellos hay posibilidad de acceder a Internet ni a través de wifi o de zona de ordenadores.

¿Médico? No, solo botiquín

Ante cualquier problema de salud nadie duda en acudir a un centro de salud, pero si el alojamiento donde nos encontramos dispone de servicio médico, mucho mejor. Una buena asistencia médica dice mucho de la instalación donde estemos acampados, algo que no se cumple en dos instalaciones (ambas de 3ª categoría) que, por no tener, no tienen ni un sencillo botiquín.

Del resto, solo ocho de ellos ofrecen un servicio médico (la mitad son de 1ª categoría y la otra mitad de 2ª), 15 cuentan con una enfermería totalmente acondicionada y 30 ofrecen una sala para realizar curas de emergencia. Lo más llamativo es que la mayoría de instalaciones (89) dispone únicamente de un botiquín de primeros auxilios. Curiosamente, la mejor dotación sanitaria se localizó en campings de 2ª categoría.

En cuanto a la seguridad, el 88% disponen de un plan de emergencia, otro 6% ha pensado en ello alguna vez pero no lo ha materializado por escrito y otro 6% ni siquiera cuenta con ello. Estos últimos consideran que “no es necesario”. De las instalaciones que sí disponen de este plan, más de tres de cada cuatro aseguran que revisa ese proyecto de seguridad cada año, un 18% prefiere hacerlo al principio de la temporada y un 3% considera que es suficiente cada dos años. De nada serviría contar con ese plan de emergencia, si el personal que trabaja en el camping no está instruido en materia de prevención y seguridad en caso de accidente. En este caso, los resultados son optimistas, ya que los trabajadores de prácticamente todos los campings (menos cuatro de 2ª categoría) aseguran saber qué hacer en caso de peligro para los campistas. Sin embargo, en el último año apenas uno de cada cuatro realizó un simulacro de emergencia (14 de ellos eran de 2ª categoría, 9 de 1ª categoría y uno más de 3ª) y ninguno de los analizados en Córdoba, Guipúzcoa, Sevilla, Vizcaya y Zaragoza.

Durante la visita, los colaboradores observaron que apenas en un 3% de los campings (dos de A Coruña y uno de Murcia) analizados no se dispone de ningún sistema de seguridad: ni vigilantes ni cámaras de seguridad; mientras que de los que sí tienen, 44 ofrecen tanto vigilantes como video vigilancia.

Inaccesibles para algunos

Accesibles para todos, así deberían ser los campings pero en realidad no lo son: de los 100 visitados por EROSKI CONSUMER 40 de ellos no están adaptados, 31 de ellos solo han pensado en las personas discapacitadas a la hora de hacer más accesibles los aseos y apenas cuatro de ellos han adaptado la zona del restaurante, la recepción o la piscina. De los 100 campings analizados, 25 instalaciones sí cuentan con todas sus instalaciones adaptadas para recibir a campistas que sufran algún tipo de discapacidad física (especialmente en los dos visitados en Valladolid). Si la realidad para las personas en silla de ruedas es poco satisfactoria, la situación se vuelve peor para los invidentes: ningún camping está preparado para las personas con problemas de visión.

La conclusión final es que en el capítulo de la accesibilidad no importa la categoría del camping. Del centenar de espacios visitados por la revista, los de 1ª categoría no logran más que un ‘regular’ de nota media en accesibilidad y las otras dos categorías comparten valoración (‘mal’).

Valoración de los campings por provincias, según EROSKI CONSUMER.

Los campings de Barcelona, entre los más caros

El camping se ha convertido en una alternativa de alojamiento para pasar unos días al aire libre y a un precio más económico. Esa es, al menos, la creencia popular. Para comprobarlo y con el fin de comparar precios, EROSKI CONSUMER ha consultado las tarifas para dos supuestos: un matrimonio con un hijo que quiere alojarse con su tienda de campaña familiar durante la primera quincena de agosto (temporada alta) y el segundo supuesto, misma familia pero en lugar de alojarse en tienda lo hacen en caravana.
Apenas hay diferencias de precio entre los dos supuestos: 460 euros en caso de usar una tienda familiar y 464 para la pernocta en caravana.

Así, el coste medio, independientemente del elemento de acampada, se sitúa en los 462 euros; un 22% más caro con respecto a las conclusiones del estudio de 2007, cuando el IPC en estos años ha aumentado algo más de un 9%). Por encima de ese precio medio se encuentran campings localizados en Vizcaya, Valladolid, Málaga, Guipúzcoa, Cantabria y Barcelona (cuyo precio medio es el más oneroso del estudio); mientas que las instalaciones visitadas en el resto de provincias son más económicas, especialmente los campings visitados en Sevilla.

Además de pagar el precio por la estancia, en algunos campings se debe abonar una cantidad determinada por usar ciertas instalaciones o servicios; de los 91 campings que disponen de lavadora automática, uno de ellos ofrece el lavado gratis mientras que en el resto el desembolso está entre 1 y 6 euros. Lo mismo sucede con la secadora automática (disponible en 61 campings): uno de ellos no cobra nada por usarla y en el resto el precio oscila entre los 0,20 céntimos de euro y los 6 euros. Algo curioso es que te cobren por una ducha de agua caliente, sucede en seis de los 100 campings visitados, donde hay que hacer un desembolso que varía entre los 0,5 céntimos de euro y los 4 euros.

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